Qué ver en Viena (II)

Hola amigos y bienvenidos un mes más.

Ya estamos en junio, y el verano empieza a asomarse por la puerta. Llegan las vacaciones, el sol y los viajes de desconexión y reseteo. Viajar en invierno tiene sus ventajas, pero las horas de luz y el tiempo son insuperables. Por eso, mucha gente se decide por lugares paradisíacos y planes de playa. Sin embargo, no hay que olvidar otros sitios que, sin playa ni relax, tienen grandes cosas que ofrecer.

El mes pasado aterrizamos en Viena para descubrir una de las ciudad más monumentales e imperiales de Europa, hoy continuaremos nuestro recorrido. Por delante, cinco paradas únicas que, seguro, os harán incluir la capital austriaca en vuestra lista de destinos por visitar.

EMPEZAMOS

Palacio de Schonbrunn, el Versalles vienés

Nuestra primera parada es este enorme palacio con casi tanto valor histórico como cultural. Construido para ser residencia de verano de la familia imperial, se ha convertido en una de las postales típicas de la ciudad, y también en el escenario de muchos documentales y películas.

Hoy, el palacio está considerado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO debido a la historia y al carácter único que esconde la construcción. Además, los austriacos han conseguido sacarle el máximo partido posible a nivel turístico, ya que la visita incluye un viaje en el tiempo de 24 minutos a través de realidad virtual en 19 idiomas (que el inglés está difícil últimamente). Podéis reservar vuestra visita en la página oficial.

Entréis o no, lo cierto es que la visita merece la pena, aunque solo sea por ver los jardines y la fachada del edificio. Algo que sí tenéis que tener en cuenta si queréis pasaros por aquí, es que no queda en el centro, sino que tendréis que coger y transporte para llegar hasta allí. Mi recomendación es que compréis billetes sencillos de metro, ya que es la opción más barata, más rápida y más sencilla.

Puntuación: 5 de 5.

Naschmarkt, el mejor mercadillo de la ciudad

¿Eres fan de los mercadillos? Aunque pueda parecer que el rollito de Viena es otro, la ciudad también cuenta con unos cuantos. El más importante es el Naschmarkt, situado muy cerca del centro. Además de puestos de antigüedades y ropa vintage, existe una parte llena de comida. Osea que puede ser una gran idea parar a mediodía, puesto que los precios no son desorbitados y está presente la gastronomía de todo tipo de países.  

Aunque muchas guías y blogueros recomiendan visitar el mercado los sábados, yo creo que es mejor opción hacerlo durante la semana. Es verdad que el sábado hay mucha más gente, pero la mayoría son turistas y casi no se puede caminar. Por la semana, en cambio, podréis encontrar a más gente local y vuestra visita no será tan agobiante.

Lo que hice yo, y os aconsejo que hagáis, es visitar el Palacio de Schönbrunn por la mañana y a mediodía coger el metro hasta el mercadillo para comer y visitarlo con calma. De esta manera aprovechareis mucho más el tiempo y daréis menos vuelta, ya que ambos sitios se encuentran un poco alejados del resto de monumentos.

Puntuación: 4 de 5.

Iglesia de San Carlos Borromeo, la más importante de la ciudad

Esta iglesia nació como una promesa y acabó por convertirse en uno de los lugares más impresionantes de Viena. Y es que, durante la epidemia de la peste de 1713, el Emperador Carlos VI, prometió a todos los vieneses que cuando la enfermedad acabara construiría un templo dedicado al patrón de la lucha contra la peste, San Carlos Borromeo.

El exterior del templo ya deja intuir la grandiosidad de su interior. Las dos columnas que llaman la atención en la parte delantera cuentan mediante grabados la vida de San Carlos y están inspiradas en la Columna de Trajano de Roma.

Ya por dentro, descubriréis un lugar impresionante, sobre todo por los frescos que se pueden observar en la cúpula. Una de las cosas más llamativas es el ascensor situado en el centro de la construcción. Recuerdo que cuando lo vi por primera vez pensé que era una pena que hubiesen colocado semejante artefacto ahí en medio. Cuando me subí a él y pude disfrutar de los frescos desde tan cerca cambié por completo de opinión, ¡es una oportunidad única!

Esta iglesia se encuentra entre los lugares considerados imprescindibles en la ciudad. La entrada es de pago, pero no dudéis en cogerla, ¡merece mucho la pena!

Puntuación: 5 de 5.

Prater, el parque de atracciones más antiguo del mundo

Como fan absoluta de los parques de atracciones poder visitar el primero del mundo fue una pasada. Es cierto que no vais a encontrar aquí montañas rusas de infarto y lanzaderas de 100 metros de altura, pero solo el decorado y la historia que este lugar guarda detrás merece la pena.

Se inauguró en 1895, y desde 1897 la Noria Gigante que ocupa el corazón del parque sigue ahí. Esto es todo un logro, ya que esta atracción ha sobrevivido a la I Guerra Mundial, a varias catástrofes naturales y también a la II Guerra Mundial.

La entrada al parque es gratuita, aunque subir a las atracciones es de pago. Uno de los planes más chulos que podéis hacer es cenar a la luz de las velas en una de las míticas cabinas de la noria, aunque para esto hay que ir con un presupuesto algo elevado.

Puntuación: 3 de 5.

Ópera Estatal, la más famosa del mundo

Viena es considera la capital de la música clásica, por ello no podía no tener la Ópera más importante y conocida del mundo. Además, muchos nombres famosos han actuado aquí: Plácido Domingo, Anna Netrebko, Luciano Pavarotti, Birgit Nilsson, José Carreras o Igor Stravinsky entre otros.

Por fuera es impresionante, pero el encanto realmente se encuentra en su interior. Para visitarla podéis comprar entradas para alguno de los conciertos o contratar el tour guiado. Los conciertos son súper asequibles, ya que aunque existen butacas a partir de 150 euros, es posible conseguir entradas para ver los espectáculos de pie por 3 o 4. El tour, por su parte, vale 13 euros para adultos y 7 para estudiantes, y es bastante rápido y entretenido.

Seáis o no seguidores y amantes de la música clásica tenéis que pasaros por aquí, ya que es una visita totalmente imprescindible si visitáis Viena.

Puntuación: 5 de 5.

Y esto sería todo por hoy. Espero que os haya gustado esta otra cara de la ciudad, porque en el siguiente post visitaremos uno de los lugares más chulos de la capital austriaca. Mientras tanto os dejo que vayáis preparando vuestro itinerario de viaje, que el mes que viene volvemos con mucho más.

Un abrazo enorme

LUGARHORARIOPRECIO
Palacio de SchönbrunnDesde el 1 de abril hasta el 2 de noviembre: de 8:30 a 17:30 horas.
Desde el 1 de julio hasta el 31 de agosto: de 8:30 a 18:30 horas.
Desde el 3 de noviembre hasta el 31 de marzo: de 8:30 a 17:00 horas.
Grand Tour; Adultos: 26 €, de 6 a 18 años: 19 €
Imperial Tour; Adultos: 22 €, de 6 a 18 años: 15 €
Laberinto; Adultos: 4,50 €, de 6 a 18 años: 3,50 €
Glorieta; Adultos: 4,50 €, de 6 a 18 años: 3,20 €
Acceso gratuito con la Vienna Pass
NaschmarktDe lunes a viernes: de 6:00 a 18:30 horas.
Sábados: de 6:00 a 14:00 horas.
Gratuito
Iglesia de San Carlos BorromeoDe lunes a sábado: de 9:00 a 18:00 horas.
Domingos y festivos: de 12:00 a 19:00 horas.
Adultos: 8 €
Estudiantes: 4 €
Menores de 10 años: entrada gratuita.
PraterEntre marzo y finales de octubre de 10:00 a 01:00Gratuita la entrada, atracciones de pago
Ópera EstatalVisitas de 13:00 a 15:00Visita guiada + Museo de la Ópera (de martes a domingo)
Adultos: 13 €
Mayores de 65 años: 9 €
Estudiantes entre 6 y 27 años: 7 €
Menores de 6 años: entrada gratuita.

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